Mucho más que un paro docente.
Si queremos pensar en las causas
y consecuencias del paro docente o de las movilizaciones de los docentes en general
a lo largo de la historia y a lo ancho del mundo, debemos considerar algunos
aspectos:
En los sistemas educativos de
muchos países del mundo, similares al chileno, existen serios problemas contractuales o del ámbito legal, relacionados con el nivel
remuneracional y con la definición de las labores relacionadas con el rol docente:
son muchas las responsabilidades y pocas las retribuciones económicas. Esta problemática
la resuelven las comunidades con el concepto de VOCACIÓN O REPONSABILIDAD
SOCIAL. En este aspecto se generan necesidades de lucha gremial, por ejemplo,
el actual Proyecto de Ley de carrera profesional docente.
Desde otra perspectiva, la
problemática mencionada se inserta dentro de sistemas de gestión
macroestructurales que definen la organización de los modelos educativos
nacionales o regionales. En nuestro caso, la existencia de fondos estatales
públicos que se entregan con muy poco resguardo a entidades privadas para el
cumplimiento de la labor educativa, los que generalmente se dirigen a
incrementar las arcas monetarias particulares, más que a la entrega de una educación
de calidad.
Desde el problema mencionado en
el segundo punto se desprende el factor de
CALIDAD de la educación. Este aspecto posee también dificultades de
conceptualización, dado que los estándares de calidad se plantean desde una
mirada centrada en lo cognitivo, en lo académico, en la competitividad. Es
decir, la educación de calidad es aquella que logra el desarrollo cognitivo,
sin considerar la emocionalidad, lo afectivo, lo sensorial, lo físico, lo
ético, lo espiritual, lo trascendental. Por lo tanto, una educación que se
dirige a desarrollar la bondad o la religiosidad o lo cotidiano es una mala
educación. Del mismo modo, si la educación se centra en lo académico, el
conocimiento basado en el método científico validado por las universidades, los
expertos, la élite cultural, la sabiduría mapuche, el saber popular, la
expresión artística callejera serían expresiones ilógicas propias de una mala
educación. Lo mismo sucede con la educación para la trascendencia, la
meditación, la contemplación o la reflexión. Esto último es considerado
innecesario, por ello se han eliminado horas de filosofía en los programas
curriculares.
Sin embargo, lo anterior es
aplicables solo a un área de la sociedad. Los pobres, a quienes se ha borrado a
través de conceptualizaciones como: vulnerables, en riesgo social,
prioritarios, clase D y E, indigentes, clase baja, poblacionales, personas de
sectores menos acomodados, personas con necesidades económicas, etc. Porque,
quienes poseen los recursos(otro eufemismo), ya tiene esa educación de calidad
cognitiva, académica, competitiva, dado que es desde su formación que se generan
los parámetros evaluativos, por ejemplo, a través del registro lingüístico
utilizado en los instrumentos o desde los referentes culturales. ¿Cuáles piensa
usted que serían los resultados del SIMCE si en lugar de preguntar por el texto
expositivo, preguntase por rápido y furioso?¿si en vez de decir: elija la
alternativa correcta, dijera: ¿cuál de las letras esta buena?. ¿Cuál cree que
serían los resultados si en Temuco el SIMCE se rindiera en Mapudungun, en Rapa
Nui en Rapa nui y en Arica en aymará?.
Todo lo anterior, como se puedo
haber anunciado anteriormente se sustenta en el ámbito de lo que lo permite: lo
político. Desde lo político es desde donde podemos generar un cambio en los
problemas señalados: modificar la legalidad hacia la equidad, hacia la calidad,
hacia la libertad. Y claro, podemos decir, politicémonos, trabajemos por los
cambios, pero las circunstancias en el mundo han variado, hoy la política es
inviable para el cambio, hoy quien controla el poder es la economía. La propia
presidenta ha dicho: "debemos revisar las reformas de acuerdo con los
presupuestos".
Por lo tanto, señor, señora,
apoderados, estudiantes, alumnos y alumnas, colegas, dirigentes, señores y
señoras políticos, ¿Es el paro docente solo un paro docente? ¿Tiene el docente
el poder del cambio?¿Es nuestra lucha solo nuestra lucha?¿Somos los profesores
y profesoras egoístas en este movimiento?¿Estamos mal al responsabilizarnos por
los problemas macroestructurales?¿Debemos olvidar nuestra labor social?¿Al
movilizarnos no estamos considerando vuestros problemas?¿No educamos con nuestro
actuar?¿Debemos callar y permitir que los dolares nos gobiernen?
No hay comentarios:
Publicar un comentario