lunes, 13 de julio de 2015

MUCHO MÁS QUE UN PARO DOCENTE


Mucho más que un paro docente.

Si queremos pensar en las causas y consecuencias del paro docente o de las movilizaciones de los docentes en general a lo largo de la historia y a lo ancho del mundo, debemos considerar algunos aspectos:

En los sistemas educativos de muchos países del mundo, similares al chileno, existen serios problemas contractuales  o del ámbito legal, relacionados con el nivel remuneracional y con la definición de las labores relacionadas con el rol docente: son muchas las responsabilidades y pocas las retribuciones económicas. Esta problemática la resuelven las comunidades con el concepto de VOCACIÓN O REPONSABILIDAD SOCIAL. En este aspecto se generan necesidades de lucha gremial, por ejemplo, el actual Proyecto de Ley de carrera profesional docente.

Desde otra perspectiva, la problemática mencionada se inserta dentro de sistemas de gestión macroestructurales que definen la organización de los modelos educativos nacionales o regionales. En nuestro caso, la existencia de fondos estatales públicos que se entregan con muy poco resguardo a entidades privadas para el cumplimiento de la labor educativa, los que generalmente se dirigen a incrementar las arcas monetarias particulares, más que a la entrega de una educación de calidad.

Desde el problema mencionado en el  segundo punto se desprende el factor de CALIDAD de la educación. Este aspecto posee también dificultades de conceptualización, dado que los estándares de calidad se plantean desde una mirada centrada en lo cognitivo, en lo académico, en la competitividad. Es decir, la educación de calidad es aquella que logra el desarrollo cognitivo, sin considerar la emocionalidad, lo afectivo, lo sensorial, lo físico, lo ético, lo espiritual, lo trascendental. Por lo tanto, una educación que se dirige a desarrollar la bondad o la religiosidad o lo cotidiano es una mala educación. Del mismo modo, si la educación se centra en lo académico, el conocimiento basado en el método científico validado por las universidades, los expertos, la élite cultural, la sabiduría mapuche, el saber popular, la expresión artística callejera serían expresiones ilógicas propias de una mala educación. Lo mismo sucede con la educación para la trascendencia, la meditación, la contemplación o la reflexión. Esto último es considerado innecesario, por ello se han eliminado horas de filosofía en los programas curriculares.   

Sin embargo, lo anterior es aplicables solo a un área de la sociedad. Los pobres, a quienes se ha borrado a través de conceptualizaciones como: vulnerables, en riesgo social, prioritarios, clase D y E, indigentes, clase baja, poblacionales, personas de sectores menos acomodados, personas con necesidades económicas, etc. Porque, quienes poseen los recursos(otro eufemismo), ya tiene esa educación de calidad cognitiva, académica, competitiva, dado que es desde su formación que se generan los parámetros evaluativos, por ejemplo, a través del registro lingüístico utilizado en los instrumentos o desde los referentes culturales. ¿Cuáles piensa usted que serían los resultados del SIMCE si en lugar de preguntar por el texto expositivo, preguntase por rápido y furioso?¿si en vez de decir: elija la alternativa correcta, dijera: ¿cuál de las letras esta buena?. ¿Cuál cree que serían los resultados si en Temuco el SIMCE se rindiera en Mapudungun, en Rapa Nui en Rapa nui y en Arica en aymará?.   

Todo lo anterior, como se puedo haber anunciado anteriormente se sustenta en el ámbito de lo que lo permite: lo político. Desde lo político es desde donde podemos generar un cambio en los problemas señalados: modificar la legalidad hacia la equidad, hacia la calidad, hacia la libertad. Y claro, podemos decir, politicémonos, trabajemos por los cambios, pero las circunstancias en el mundo han variado, hoy la política es inviable para el cambio, hoy quien controla el poder es la economía. La propia presidenta ha dicho: "debemos revisar las reformas de acuerdo con los presupuestos".

Por lo tanto, señor, señora, apoderados, estudiantes, alumnos y alumnas, colegas, dirigentes, señores y señoras políticos, ¿Es el paro docente solo un paro docente? ¿Tiene el docente el poder del cambio?¿Es nuestra lucha solo nuestra lucha?¿Somos los profesores y profesoras egoístas en este movimiento?¿Estamos mal al responsabilizarnos por los problemas macroestructurales?¿Debemos olvidar nuestra labor social?¿Al movilizarnos no estamos considerando vuestros problemas?¿No educamos con nuestro actuar?¿Debemos callar y permitir que los dolares nos gobiernen?

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