viernes, 10 de abril de 2026

Violencia por decreto, decretando la violencia.

Este martes, 7 de abril de 2026, el gobierno de Chile presentó públicamente el proyecto: “Escuelas protegidas. Propuestas para mejorar seguridad en los colegios”

En las redes se difunde una imagen con 7 puntos. Los que vamos a analizar a continuación:

1.- Colegios podrán revisar mochilas para evitar el ingreso de elementos peligrosos.

El 99 % de las escuelas en Chile son integradas por estudiantes, niños, niñas y adolescentes que en sus mochilas lo más peligroso que llevan es un yogurth, comprendiendo que un 40 % de los mismos no puede llevar esa colación porque a sus padres no les alcanza el dinero y deben alimentarse con la ración de la JUNAEB.

Plantear que el problema de la violencia escolar está en la revisión de mochilas, atenta contra la inteligencia de la población general. 

Sin embargo, no solo eso, la idea que que los estudiantes portan en sus mochilas artefactos peligrosos a priori, es una irresponsabilidad comunicacional y política que apoya el estigma y el prejuicio hacia niños, niñas y adolescentes sobre todo, los más carentes de apoyo emocional, autoestima y valoración social.

Por otro lado, la ley no limita la revisión de mochilas en casos específicos de posibles delitos o atentados, si no que, limita la revisión de mochilas en forma generalizada y/o arbitraria frente a posibles casos de abuso de autoridad, prejuicios o malas prácticas.

2.- Los profesores recuperarán la autoridad para mantener el orden en el aula.

Los profesores no vamos a recuperar la autoridad por decreto. Es una ilusión y una desconexión absoluta con la realidad. El problema de la autoridad docente es un problema cultural sustentado en la difusión de ideas de que la educación es un bien de consumo, un servicio comercial que puedo utilizar de acuerdo a mis intereses particulares y no con el objetivo de retribuir socialmente los aprendizajes de la formación entregada. La ley no es quien dicta la autoridad del docente en términos prácticos, sino que es la sociedad toda, la opinión pública la que debe promover la cultura, el respeto y el trabajo profesional.

3.- Interrumpir clases será considerado una falta grave a la convivencia escolar.

Estamos llenos de faltas graves en los reglamentos escolares, pero ninguna política que permita desarrollar consistentemente acciones preventivas para el ordenamiento de la sala de clases.

La clase no es una cátedra expositiva vacía de diálogo, discusión e interrupciones, sobre todo con niños y las con necesidad de ser escuchados, valorados, atendidos, mientras sus padres se desviven en un trabajo para pagar la bencina de sus autos.

La sala de clases requiere una intervención urgente, pero no a través de la sanción impositiva, sino a través de la mejora de las prácticas didácticas, los recursos materiales, la infraestructura.

4.- Condenados por delitos no podrán acceder a la gratuidad universitaria.

Infiero que los condenados por delitos, si tienen dinero podrán optar a la universidad. Estamos igualando delincuencia con pobreza.

5.- Los reglamentos escolares deberán prohibir capuchas y accesorios que impidan la identificación.

Ya existe una ley anti capucha. Nada impide a los liceos y escuelas limitar el uso de gorros, capuchas, incluso el uso de un tipo de uniforme escolar.

6.-  Modifica el Código Penal e incorpora como circunstancia agravante de responsabilidad penal cometer un delito en establecimientos educacionales.

Este punto parece interesante, dada la cantidad gigantesca de robos a escuelas, liceos y jardines. La malversación de fondos públicos, sobre todo de las subvención SEP, mantenimiento o Pro-retención.

7. Reordena el sistema de denuncias en materia de convivencia escolar y prioriza la resolución temprana de los conflictos en los establecimientos educacionales.

Me parece muy interesante la idea. ¿Se saturará mas aún la superintendencia de educación? ¿Se crearán juzgados especiales?¿Habrá una nueva oficina en comisarías para atender casos de convivencia? Los encargados de convivencia deberán capacitarse en resolución temprana de conflictos? 

En conclusión, esta propuesta de ley anunciada así, propagandísticamente, está muy lejos de conocer el verdadero problema de la convivencia en las escuelas y liceos de Chile, está muy lejos de conocer y comprender las dificultades cotidianas en los establecimientos escolares, está muy lejos de aportar con soluciones concretas al corto, mediano y largo plazo. Porque propone más trabajo para las escuelas, más dificultades para los más necesitados y mayor facilidad para que hechos de mayor envergadura de violencia puedan ocurrir.
La autoridad por la autoridad, la sanción por la sanción es violencia, es instinto, es pataleta.
Para solucionar el problema de la violencia y convivencia en las escuelas, debemos pensar profundamente, comprendiendo el fenómeno en forma interdisciplinaria, con datos e investigación concreta y no con la histeria de un grupo de violentistas armados de papel y lápiz.





lunes, 30 de marzo de 2026

El dolor de la violencia infundada en una escuela de Calama

Más allá del sensacionalismo mediático y el aprovechamiento político de la muerte de una mujer, asistente de la educación en Calama, creo es es importante y una responsabilidad como docente con experiencia en distintos espacios escolares, dar a conocer mi punto de vista sobre este lamentable y triste acontecimiento.

La escuela ha sido un espacio respetado y querido por gran parte de la sociedad chilena más allá de las diferencias sobre lo que creemos se deba educar y cómo hacerlo, sin embargo, durante los últimos años, hay circunstancias que han debilitado esa imagen de la función educativa de las escuelas y liceos, así como la pertinencia y calidad de quienes trabajamos en ellos.

No quiero culpar a nadie, pero sí presentar algunos elementos que podrían haber evitado esta situación tan terrible para la familia de la víctima, del victimario y de toda la comunidad.

Responsabilidad política

Las políticas educativas de los últimos años han sido extremadamente débiles en términos de formación integral, cuidado de la salud mental de estudiantes y profesionales de la educación, así como, de claras acciones de prevención. Se ha centrado el foco en una perspectiva burocrática y judicialista en el que las normas y reglamentos son el elemento direccionador y organizador de las experiencias educativas, ya sean éstas, escolarizantes, socializadoras, formadoras o en el ámbito de la resolución de conflictos. Es decir, ha sido más importante prohibir el uso del celular que profundizar en el uso adecuado de las redes sociales, así como las informaciones que llegan a niños, niñas y adolescentes a través de las mismas.

Responsabilidad mediática.

En segundo lugar, los medios de comunicación han difundido sin tregua una imagen perversa de la juventud, de los liceos, de las comunidades educativas en el plano de la convivencia, mostrando imágenes de riñas, de agresiones, de denuncias, sobre todo, cuando ocurre en la educación pública, con la finalidad clara del morbo y por supuesto, el miedo y la crítica iracunda, que es el método infalible de ese negocio. Arrastrando con ello, la “incompetencia” del profesorado o de sus condiciones que han llevado a una crisis vocacional en la que nadie quiere ser maestro por el horror de la experiencia en la sala de clases. Una caricatura de una irresponsabilidad ética del periodismo postmoderno. El capitalismo acérrimo lo permite y lo potencia. Vendamos tazas de Hitler, de Pinochet o de Naruto, el mercado se regula solo. 

Responsabilidad ciudadana.

Aunado a estos ámbitos macrosistémicos, las personas corrientes y comunes que deambulan por las calles físicas o virtuales, más cerca o más lejos, del mundo educativo, también forman parte importante en este trío de factores. La opinión pública, el sentido común, el contrato social, ha sido modificado en este nuevo siglo, sometiendo el juicio al relativismo epistemológico, a la detección de noticias falsas, la resonancia intelectual de la IA o a la difusión de expresiones irracionales de los tiktokers populares. Trasladando la función docente al escrutinio público, desdibujándola, transformándola en un oficio simple de transmisión de información, de controlar el corte de pelo, de separar peleas o revisar las cuentas de instagram. El profesor pasó a ser una extensión nostálgica de la autoridad del padre moderno que mantenía la mesa a la hora del almuerzo y con el ceño fruncido aprobaba o desaprobaba tal o cual comportamiento. Para la sociedad la labor docente pasó a significar la enseñanza de la cultura que las casas ya no pueden otorgar: modales, respeto, integración social. Nada más lejano de la función educativa actual que posee como objeto último el desarrollo de habilidades cognitivas e intelectuales desde una mirada crítica y creativa.

Responsabilidad profesional.

Por último, nuestra propia labor docente, requiere del máximo nivel de profesionalismo. Nuestra formación incluye aspectos de la psicología del desarrollo, de la observación de los fenómenos sociológicos, de las influencias que el modelo económico afecta a las escuelas y su funcionamiento. Llama en extremo la atención que veamos constantemente casos de estudiantes deprimidos, agresivos, acosados, solitarios, pidiendo ayuda en forma permanente. Los niños y niñas de hoy se crían con las redes sociales, con la opinología y la cienciología. Se comunican con sus padres vía WhatsApp, instagram o tiktok, porque no encuentran los tiempos para verse en forma presencial, para contarse cosas, contar los miedos, ideas y sueños. Es verdad que los profesores no somos responsables de esta nueva realidad, pero tampoco podemos ser espectadores de las necesidades de apoyo y soporte emocional de niños, niñas y jóvenes.

En conclusión, el fatal hecho de violencia en la escuela de Calama no tiene una sola víctima no un solo victimario. Junto a la inspectora María Victoria Reyes, todos los miembros de las comunidades educativas recibimos el dolor de la agresión del joven estudiante. Recibimos el dolor de la violencia infundada, recibimos el dolor de perder la paz y la esperanza de estar en espacios seguros para el desarrollo y crecimiento de personas en edad escolar, recibimos la bofetada de un sistema corrompido y corroído por la desidia, la inercia, el confort y la comodidad de apretar el botón sin importar las consecuencias.




 



sábado, 29 de junio de 2019

La punta de un iceberg en derretimiento

La punta de un iceberg en derretimiento

El actual paro docente en Chile aperece como un movimiento algo ambiguo, algo politizante, algo disperso, algo postmoderno. Una cruzada mística en tiempos pragmáticos, una Aventura espiritual en una época naturalista, económica y productivamente positivista.
Surge este movimiento en un oceáno de pesqueros de arrastre donde todo tipo de peces, gordos, coloridos, extraños, autóctonos, son atrapados por grandes redes y llevados a la gran industria donde la maquinaria neoliberal reduce a un amasijo toda pieza de recordatoria de alguna parte humana: el atrofio es excusa del modelo en la distopía.

En ese contexto, las luchas sociales, gremiales, sindicales, reivindicatorias, libertarias, humanistas, no son más que agua en el agua. Esa agua originaria que se extingue cotidianamente por efecto del calentamiento global que no es más que el calentamiento de las ambiciones de seres demoniacos apocalípticos que se han tomado el poder de la imagen de un dios que alguna vez pudo haber sido la guía de uno que otro santo o santa.

Mas, en este ocaso de intenciones y discursos, ¿qué nos queda? ¿Seguir siendo el núcleo congelado navegando por las cálidas aguas del abismo pseudodemocrático? ¿Seguir descalzas esperando la aparición fantasmagórica de alguna que otra autoridad ministerial? ¿Buscar en los cuadernos olvidados del ramo de historia política algún argumento válido para sacrificar unidades didácticas impuestas por las necesidades desarrollistas del primer mundo? ¿Cerrar los ojos y oídos y compartir en redes sociales ideas planteadas por nuestros dirigentes gremiales?

No lo sé. Eso no lo podemos saber. Cuál es la respuesta adecuada al contexto milénico del fascismo como moral, del abuso como herramienta, de la mentira como estrategia, del robo como habilidad, de la manipulación como paradigma ejecutivo.

No lo sé. La duda se vuelve existencial y angustiante. El sistema se convierte en absolute dominante, el gran hermano nos vigila, la ley nos supera y somete, el sino nos limita y ordena, la muerte nos acecha al final de la carrera y el estado nos sigue negando la deuda histórica y la relevancia histórica de la labor docente.

Entonces, ¿Qué hacer dice el profe, dice la profe, con mención, sin mención, con contrato, sin contrato, con SEP, sin SEP, con PIE, sin PIE, con evaluación, sin evaluación, con plumón, sin plumón, con sumario, sin sumario, con descuento, con agobio, con 40 estudiantes por sala, con SIMCE, sin SIMCE, con jefatura, reunion de apoderados, denuncia a la superintendencia, licencias médicas, reemplazos, bienios, sin bienios, Carrera docente, BRP, bono SAE, alumnos prioritarios, preferentes, ausentes, atrasados, especiales, repitientes, nuevos, excedentes, regulares, admisibles. Y nos dicen, ya, mañana no hay historia, mañana no hay artes, mañana no hay educación física. Usted debe entender, debe aceptar, debe comprender la experticia, la pertinencia y la legalidad de los cambios, de la OCDE, del FMI, de PIB, de la USE, del FAEP, del CNA, del CPEIP.

No. No hay razón que lo aguante. No hay lógica en la corriente tropical que derrite nuestro hielo, no hay posibilidad de diálogo en el proceso químico natural de la fusión de nuestras exigencias, no hay debate, no hay discusión, no hay auditorio que soporte la falacia Permanente de la falsa voluntad política de los gobiernos. Así es. Es la verdad del momento, la canción de moda, el trending topic mediático. El fracaso es el resultado a priori de la resistencia, somos vístimas de la ignorancia, del ciberbulling, del acoso violento. La reproducción social es un determinismo absoluto y los maestros y maestras no podemos más que marchar, gritar, vitorear o apostrofar una que otra vez hasta cansarnos, hasta mostrarnos, hasta agotarnos, antes de que desaparezcamos, antes de derretirnos, antes de desvanecernos.



lunes, 23 de julio de 2018

Bingos para gestionar la educación



@sebastianpinera y @GerardoVarela_A plantean:
Nos equivocamos en la forma.
Pero no en el fondo.

 Yo creo que se equivocan en la relación entre fondo y forma.

No puedes decir: "no me llamen por la infraestructura de las escuelas" para señalar que "todos debemos trabajar unidos"
Hoy día no existe igualdad de condiciones para estudiar porque hay establecimientos con fallas en infraestructura. El estado debe solucionar ese problema. El ministro Varela lo reconoce.
Por tanto, debe hacerse cargo.
Se hace cargo:
Que lo solucionen las comunidades pero yo no.
Entonces se está cometiendo un error de gestión y también de liderazgo.
Primero: ¿Quién es el responsable de velar por los techos rotos?
El sostenedor, fiscalizado por la @supereduc_cl ¿Quién es responsable de la superintendencia? El ministro. ¿Quién es responsable del min?
Liderazgo:
No hay claridad en el objeto de la gestión del @Mineduc porque cuál es el propósito? Hacia dónde nos guía su propuesta? Qué nos dice a @ColegioProfes @ApoderadosOrg @RedcoVregion @Fech ?
Que tenemos que arreglarnoslas solos?
Que si llueve nos mojamos no más?

Es más nos dice que somos unos incompetentes, flojos, incapaces de ver y solucionar nuestros propios problemas. Que hagamos algo. Bingos, por ejemplo.
Que cómo esperamos que nos den todo regalado.
En eso tiene razón.
Debemos tapar el techo para no mojarnos, pero...
Las necesidades son tantas que el techo es el sol y  usted tiene un solo dedo.
Y así, diciendo que nada puede hacer, es muy probable que nosotros tampoco podamos hacerlo.
Por todo lo anterior, creo, profundamente, que si el sistema educativo no ha colapsado es principalmente porque hay Profesionales y personas con vocación extrema que, contra viento y marea, seguirán poniéndole el hombro y con ministro o sin ministro taparemos el techo igual...

lunes, 9 de julio de 2018

VIOLENCIA EN ESCUELAS, Chile 2018

VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS
Por Acharya Díaz Painén


Es verdad que una Molotov es violenta, que un vidrio quebrado es violento, es verdad que un golpe, un escupo, un insulto es violento; es verdad de que los recursos escasean, es verdad que la corrupción se ha tomado el estado, es verdad que las redes sociales incomunican y tergiversan; es verdad que la ética ha ampliado sus márgenes y es verdad que lo malo ahora no es tan malo.
En este contexto de verdades, muy generales y superficiales, posicionemos al adolescente, al niño y la niña, que experimenta cambios físicos, psíquicos, emocionales. Que descubre su biología en Youtube, que se navega en la red, que recibe y da likes cómo y cuándo quiere, que mira, sin censura, descuartizamientos, asaltos a mano armada, mejicanas, orgías, preparación de drogas, violencia policial, abusos y asesinatos, trampas, engaños, mentiras.
Posicionemos a un ser humano, con todas sus capacidades y limitaciones. ¿Qué pasa, eh? ¿Qué pasa? No pasa nada. Claro. El adolescente, el niño, la niña, se levantan temprano a las 7:00 salen tranquilos a su escuela, felices, motivados, entusiasmados por un futuro mejor, por un presente aún mejor.
Esta naranja ya fue pelada, por Kubrick en los 70, estamos estancados en la homogeneidad de lo contemporáneo, espacio y tiempo en uno solo, la unidimensionalidad del análisis, la limitación de las miradas, la vuelta al siglo pasado en que la única forma de respuesta satisfactoria se encuentra en un jugoso bistec.

viernes, 16 de febrero de 2018

Felipe Santander, la aventura de vivir.

Felipe Santander, el joven profesor que murió en Brasil por causa de la fiebre amarilla, era un gran amigo y una gran persona. Su vida la vivió de acuerdo a sus parámetros ideológicos, de acuerdo con sus convicciones. Era una persona muy sociable, inteligente y carismática, por eso, nunca tuvo grandes conflictos existenciales. Durante su vida logró desarrollar los proyectos que se propuso: viajar, enseñar, conocer y crear. Le encantaba la discusión, la música, el arte y la historia. Siempre con una conclusión particular algo vanguardista para un barrio puentealtino lograba despertar inquietudes filosóficas en las personas con las que se relacionaba.
El ser “ANTIVACUNA” no lo mató. Hay muchas personas que deambulan hoy en Brasil y no han terminado de esta manera. Incluso, si “el hormiga”, como le decíamos los amigos y amigas, hubiese querido vacunarse, no hubiese podido. Por otro lado, sabemos que en realidad lo ocurrido con Felipe fue una NEGLIGENCIA del sistema de salud brasilero, dado que Felipe concurrió al servicio local y fue devuelto por que le diagnosticaron un simple resfrío. (Felipe Santander padre nos narró el sobre la excelente calidad del servicio de salud brasilero y de las personas que aprendieron a Felipe hijo. Pido las mas sinceras disculpas)
Posteriormente, los amigos de Felipe no pudieron volver a transportarlo hacia el centro de salud, ya que se encontraba en una isla sin conectividad hacia dicho centro. Cuando al fin pudieron trasladarlo la enfermedad ya había avanzado tanto que trajo estas lamentables consecuencias.
Felipe fue un aventurero. No creo que haya querido morir anciano en un hogar. Amaba la vida, amaba su libertad, amaba la naturaleza y a la raza humana. También quería a su familia y a sus amigos, y creo, que sus estudiantes también lo alcanzaron a reconocer como buena persona y buen profesional.
Escribo estas líneas para presentar brevemente a Felipe y tratar aclarar los elementos circunstanciales en el largo y corto plazo que lo llevaron a esta situación. Y señalar que creo que la imagen de Felipe que se presenta en los medios no es la más adecuada. Felipe no nos dejó por una vacuna. Nos dejó por el convencimiento de que cada uno de nosotros tiene derecho a vivir la vida en plena libertad y autonomía. Felipe es un ejemplo de la libertad individual.
Felipe, se harán canciones sobre ti, se escribirán poemas sobre ti, siempre te recordaremos.

jueves, 21 de diciembre de 2017

PUENTE ALTO 2021

Alcaldía Puente Alto 2021, primeros pasos.

Por Acharya Díaz Painén
Humanistas Puente alto

Hay muchas cosas en que Puente Alto está al debe. Es verdad que la gestión de Ossandón y su gente ha aportado grandes cosas, sobre todo en infraestructura, modernizando colegios, embelleciendo las plazas, construyendo algunos parques, pero hay cosas que se han sacrificado en pos de esa mejora.

Estos sacrificios para nosotros son mucho más importantes que como esa gestión los ve, porque creemos que esos sacrificios no deben dar tales, ya que la gente de Puente Alto, los verdaderos puentealtinos(as), los que vivimos en la comuna, trabajamos en la comuna, tenemos nuestros hijos y nuestros padres, y nuestros muertos en la comuna merecemos mucho más.

¿A qué me refiero con mucho más?
Daré a conocer algunas propuestas que el próximo alcalde tendrá que desarrollar:

1. Entregar contratos indefinidos a los trabajadores municipales y de empresas concesionarias, Incluyendo profesores, médicos, asistentes, directivos.
2. Integrar a los estudiantes puentealtinos a la educación universitaria con acuerdos que permitan a universidades instalarse en nuestra comuna.
3. Mejorar los sistemas de salud, llevando servicios de salud primaria a las poblaciones, donde está la gente y apoyando la gestión de hospitales y urgencias.
4. Apoyar al deporte y los clubes deportivos, otorgando becas y apoyando a equipos emblemáticos como el JUPA para que llegue al fútbol profesional.
5. Construir planes de apoyo social para los vecinos de Bajos de Mena, Gabriela, Carol Urzúa, Casas viejas, Nocedal.
6. Generar espacios de cultura permanente en las poblaciones, no solo en el centro donde no toda la gente tiene acceso. Apoyando la organización de tokatas, carnavales, festivales de cine, cierres de calles.
7. Apoyando realmente a los ancianos y tercera edad, no con tortas y regalos para bingos solo en fecha de elecciones.
8. Fomentar el liderazgo de las juntas de vecinos, apoyándolos con organización y presupuestos para sus actividades.
9. Atender a nuestra gente incorporar a los profesionales puentealtinos en nuestra comuna, incentivándolos a quedarse a trabajar por su comuna.
10. Recuperar nuestra identidad reconstruyendo nuestra plaza de armas y protegiendo nuestro casco histórico.
11. Fomentar la cultura y la ciencia, con nuevos museos y centros de investigación científica comunales.
12. Proteger a nuestros hijos de la droga y delincuencia, trabajando con organizaciones religiosas en la construcción de  centros de prevención y  rehabilitación en el consumo de drogas.