lunes, 23 de julio de 2018

Bingos para gestionar la educación



@sebastianpinera y @GerardoVarela_A plantean:
Nos equivocamos en la forma.
Pero no en el fondo.

 Yo creo que se equivocan en la relación entre fondo y forma.

No puedes decir: "no me llamen por la infraestructura de las escuelas" para señalar que "todos debemos trabajar unidos"
Hoy día no existe igualdad de condiciones para estudiar porque hay establecimientos con fallas en infraestructura. El estado debe solucionar ese problema. El ministro Varela lo reconoce.
Por tanto, debe hacerse cargo.
Se hace cargo:
Que lo solucionen las comunidades pero yo no.
Entonces se está cometiendo un error de gestión y también de liderazgo.
Primero: ¿Quién es el responsable de velar por los techos rotos?
El sostenedor, fiscalizado por la @supereduc_cl ¿Quién es responsable de la superintendencia? El ministro. ¿Quién es responsable del min?
Liderazgo:
No hay claridad en el objeto de la gestión del @Mineduc porque cuál es el propósito? Hacia dónde nos guía su propuesta? Qué nos dice a @ColegioProfes @ApoderadosOrg @RedcoVregion @Fech ?
Que tenemos que arreglarnoslas solos?
Que si llueve nos mojamos no más?

Es más nos dice que somos unos incompetentes, flojos, incapaces de ver y solucionar nuestros propios problemas. Que hagamos algo. Bingos, por ejemplo.
Que cómo esperamos que nos den todo regalado.
En eso tiene razón.
Debemos tapar el techo para no mojarnos, pero...
Las necesidades son tantas que el techo es el sol y  usted tiene un solo dedo.
Y así, diciendo que nada puede hacer, es muy probable que nosotros tampoco podamos hacerlo.
Por todo lo anterior, creo, profundamente, que si el sistema educativo no ha colapsado es principalmente porque hay Profesionales y personas con vocación extrema que, contra viento y marea, seguirán poniéndole el hombro y con ministro o sin ministro taparemos el techo igual...

lunes, 9 de julio de 2018

VIOLENCIA EN ESCUELAS, Chile 2018

VIOLENCIA EN LAS ESCUELAS
Por Acharya Díaz Painén


Es verdad que una Molotov es violenta, que un vidrio quebrado es violento, es verdad que un golpe, un escupo, un insulto es violento; es verdad de que los recursos escasean, es verdad que la corrupción se ha tomado el estado, es verdad que las redes sociales incomunican y tergiversan; es verdad que la ética ha ampliado sus márgenes y es verdad que lo malo ahora no es tan malo.
En este contexto de verdades, muy generales y superficiales, posicionemos al adolescente, al niño y la niña, que experimenta cambios físicos, psíquicos, emocionales. Que descubre su biología en Youtube, que se navega en la red, que recibe y da likes cómo y cuándo quiere, que mira, sin censura, descuartizamientos, asaltos a mano armada, mejicanas, orgías, preparación de drogas, violencia policial, abusos y asesinatos, trampas, engaños, mentiras.
Posicionemos a un ser humano, con todas sus capacidades y limitaciones. ¿Qué pasa, eh? ¿Qué pasa? No pasa nada. Claro. El adolescente, el niño, la niña, se levantan temprano a las 7:00 salen tranquilos a su escuela, felices, motivados, entusiasmados por un futuro mejor, por un presente aún mejor.
Esta naranja ya fue pelada, por Kubrick en los 70, estamos estancados en la homogeneidad de lo contemporáneo, espacio y tiempo en uno solo, la unidimensionalidad del análisis, la limitación de las miradas, la vuelta al siglo pasado en que la única forma de respuesta satisfactoria se encuentra en un jugoso bistec.

viernes, 16 de febrero de 2018

Felipe Santander, la aventura de vivir.

Felipe Santander, el joven profesor que murió en Brasil por causa de la fiebre amarilla, era un gran amigo y una gran persona. Su vida la vivió de acuerdo a sus parámetros ideológicos, de acuerdo con sus convicciones. Era una persona muy sociable, inteligente y carismática, por eso, nunca tuvo grandes conflictos existenciales. Durante su vida logró desarrollar los proyectos que se propuso: viajar, enseñar, conocer y crear. Le encantaba la discusión, la música, el arte y la historia. Siempre con una conclusión particular algo vanguardista para un barrio puentealtino lograba despertar inquietudes filosóficas en las personas con las que se relacionaba.
El ser “ANTIVACUNA” no lo mató. Hay muchas personas que deambulan hoy en Brasil y no han terminado de esta manera. Incluso, si “el hormiga”, como le decíamos los amigos y amigas, hubiese querido vacunarse, no hubiese podido. Por otro lado, sabemos que en realidad lo ocurrido con Felipe fue una NEGLIGENCIA del sistema de salud brasilero, dado que Felipe concurrió al servicio local y fue devuelto por que le diagnosticaron un simple resfrío. (Felipe Santander padre nos narró el sobre la excelente calidad del servicio de salud brasilero y de las personas que aprendieron a Felipe hijo. Pido las mas sinceras disculpas)
Posteriormente, los amigos de Felipe no pudieron volver a transportarlo hacia el centro de salud, ya que se encontraba en una isla sin conectividad hacia dicho centro. Cuando al fin pudieron trasladarlo la enfermedad ya había avanzado tanto que trajo estas lamentables consecuencias.
Felipe fue un aventurero. No creo que haya querido morir anciano en un hogar. Amaba la vida, amaba su libertad, amaba la naturaleza y a la raza humana. También quería a su familia y a sus amigos, y creo, que sus estudiantes también lo alcanzaron a reconocer como buena persona y buen profesional.
Escribo estas líneas para presentar brevemente a Felipe y tratar aclarar los elementos circunstanciales en el largo y corto plazo que lo llevaron a esta situación. Y señalar que creo que la imagen de Felipe que se presenta en los medios no es la más adecuada. Felipe no nos dejó por una vacuna. Nos dejó por el convencimiento de que cada uno de nosotros tiene derecho a vivir la vida en plena libertad y autonomía. Felipe es un ejemplo de la libertad individual.
Felipe, se harán canciones sobre ti, se escribirán poemas sobre ti, siempre te recordaremos.