lunes, 4 de septiembre de 2017

El clisé de lo amplio

EL CLISÉ DE LO AMPLIO

Por Acharya Díaz Painén

Primero que todo señalar que adhiero y simpatizo con el Frente Amplio y que lo que expongo a continuación es una responsabilidad de quien cree en la posibilidad de su concreción como fuerza política alternativa real para un cambio social en un país latinoamericano en proceso de desarrollo.

Es reiterativo que en los espacios públicos en que transito cotidiana y a veces no tan cotidianamente, surge la discusión acerca de la pertinencia de lo amplio en el frente al que me dirijo. Y siempre surge la duda,¿ es tan amplio como se autodenomina?. Y la respuesta es generalmente la misma: no sé. Al parecer hay un estar y no estar en el frente amplio, un ser o no ser frenteamplistas, un existencialismo shakespeareano envolvente y romántico hasta lo trágico.
A mí me sobrecoge y me encanta ese estado, soy romántico en esencia y vivo del sufrimiento como un estoicismo anacrónico postmoderno en las selvas de la Araucanía aún virgen y creo que esos dialogantes que consumen ese espíritu también lo disfrutan.
Pero la política es para los románticos, alcanza para los idealistas, para los soñadores, para las luchadoras, para las libertarias, para los radicales, para las reflexivas, para los marginales, para las de las lindes organizativas.
Mmm… no sé… allí está de nuevo la duda. Que aparece y reaparece como un dolor nervioso que se quiere perpetuar en el recuerdo y nos dice: amplio, sí, pero no sé si taaaan amplio.
Y empiezan a rodar los argumentos flácidos como versos de tarjetas de saludo, los planteamientos dormidos como sesiones burocráticas, las imágenes pop artísticas seriales de slogan de bebidas gaseosas, los sonidos borrosos de naturalezas dormidas, los cuentos eróticos de mundos invisibles, las risas borrachas de épocas pasadas, los disfraces tullidos de ideas taladas, los libros brillantes de pantomima y recelo, y, ahí, sí que se ve la ampliación, la ampliación estratégica del clisé pseudopolítico que limita la acción a lo partidista, que trabaja en la área en que se le permite, que se autoconvence de hacer lo correcto y que mira hacia otro lado para no ver su propio rostro, su propio espejo, su propio espectáculo de hacer más de lo mismo, como la Nueva Mayoría, como Chile Vamos, como la Unión patriótica o como los Progresistas, así mismo va como un caballo tirando las riendas de una masa adolorida que en cualquier momento suelta la carreta para que los cocheros se golpeen contra el piso de la incomprensión de que lo amplio no debe ser un clisé, sino una invitación real a lo que no conocen, a lo que no dialoga con los partidos, lo que no fue a la escuela, lo que se hizo las calles, en las plazas, en las tokatas, en las casas de lxs amigxs, los que no hablamos de calle porque somos la calle, los que nos vimos con la cuchilla, con la baliza y con la empaná, los echadxs, los piantaxs, los irresolutos, los mierdeables, los conchesumareables, lxs que damos cara siempre, lxs que moriremos si se sublevan los giles y nos ponen otra dictadura, los marginales, lxs indixs, lxs delincuentes…
Así que la dura no más .. abran las pepas, abran las pailas, que lo amplio no es un clisé, los clisés los comemos con limón.

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